De OPINIÓN
APAGA LA LUZ ENCIENDE EL PLANETA

Parece que se va tomando conciencia de que algo grave estamos haciendo con el planeta. Parece que nos estamos dando cuenta que lo estamos hiriendo de muerte. Pero es importante anotar que no son los responsables de los gobiernos, reunidos en Copenhague los que caen en la cuenta, sino la sociedad civil, los ciudadanos de a pié, las grandes empresas con conciencia de culpa, por los gases que lanzan a la atmósfera y los alcaldes, que apagarán los símbolos de sus ciudades, como signo y señal de que algo malo estamos haciendo, los que se deciden a tomar una acción común, simbólica, a favor del planeta: apagarán las luces de 8.30 a 9.30 de la noche de este sábado 27 de Marzo, y nos invitan a todos a hacer lo mismo

Y yo me pregunto: si en una hora de apagón vamos a hacer una acción buena a favor del planeta, qué le estaremos haciendo las 24 horas del día y de todos los días del año y de todos los años?.

Cuantas toneladas de CO2 lanzamos todos los días sobre el planeta, engrosando la capa que lo cubre, dejando pasar los rayos de sol, pero impidiendo salir el calor que producen esos rayos, causa del calentamiento global? Y cuantas toneladas de basura echamos a nuestros ríos y a nuestros mares? Y de esto somos todos responsables, aunque unos más que otros, porque el otro día decíamos que la minería en el Perú arroja a nuestros ríos nada menos que “13 billones de metros cúbicos de efluentes contaminantes en los cuerpos de agua del país “ (El Comercio, Sección b, pag..6, 6 de Marzo del 2010)

En el campo quemamos nuestros rastrojos y los bosques para sembrar pastos, en las ciudades arrojamos la basura en improvisados rellenos, que no tienen nada de sanitarios, a la vista de todo el mundo, y encima los quemamos Cuanta basura podríamos reciclar y regalársela después, como abono al planeta, pero hasta ahora parecía que nos sobraba planeta, que era inagotable y que podríamos seguir ensuciándolo. Pero parece que se está agotando.

Pero lo estamos agotando por el modelo de desarrollo. Un modelo basado en el consumo de una tercera parte de las personas en contra de la exclusión de las otras dos terceras partes. Un 30% de la humanidad consume el 70% de la energía del mundo, y el otro 70% consume solamente el 30% restante. Sería totalmente imposible que todos llegáramos al mismo nivel que ese 30%. Pero por el sistema neoliberal, en el que estamos metidos, donde un mercado, sin ética ni control de los estados, nos ha llevado a la mayor crisis en estos últimos 100 años, que es capaz de entregar al sistema bancario varios billones de dólares, para salir de esa crisis, e incapaz de entregar el 1% de esa cantidad para solucionar los problemas de hambre del mundo. Por lo contrario, ahora en Latino América hay nueve millones más de pobres que el año 2008.

Parece que el planeta nos pide no solo cambiar de combustibles: etanol por petróleo, energías sacadas de aire y del agua frente a las extraídas con petróleo, sino cambiar de sistema y modelo económico, donde ahorrando energía diéramos satisfacción a la necesidades de las mayorías, pero por ahora, por lo menos, “Apaga la luz, enciende el planeta”


Paco Muguiro Ibarra S.J