De OPINIÓN
UNA LUZ SOBRE BAGUA, INFORME EN MINORÍA

Hace una semana se nos entregó el Informe en Minoría sobre los hechos ocurridos el 5 de Junio en Bagua. Todo lo que dé un poco de más luz sobre aquellos hechos tan lamentables vale la pena, porque en la medida que nos demos cuenta más cabalmente de lo que pasó, en esa medida es posible que no vuelva a suceder. Y no se trata de quien gana o quien pierde, todos perdimos el 5 de Junio: perdieron los policías muertos y heridos, perdieron los nativos muertos y heridos, perdieron los habitantes de Bagua muertos y heridos, y todas esas muertes y el enfrentamiento en sí, nos dice que perdimos como país; que en ese camino que vamos haciendo como pueblo peruano, aquel día sufrimos una gran derrota.

Para el pueblo awajun y wampis era la segunda vez que se presentaban ante el país diciendo: existimos, tenemos DNI, somos peruanos, tenemos nuestros derechos y queremos que se nos escuche. La primera vez había sido hacía un año, cuando por el mismo motivo de unas leyes inconstitucionales, dadas sobre el desarrollo de la Amazonía, se habían organizado y llegado hasta el puente de Corral Quemado. Se les desalojó, pero se consiguió que dos de aquellas leyes cayeran. Había sido un gran triunfo no sólo porque cayeran las leyes, sino porque a pesar de vivir tan incomunicados unas comunidades de otras, tan dispersas, en medio de una selva sin otro medio de comunicación que los ríos, habían logrado olvidar sus divisiones, organizarse y llegar juntos hasta más allá de sus fronteras, y expresar su desacuerdo. Ese fue su mayor triunfo.

Pero quedaban otras igualmente inconstitucionales, y se reclamó también por ellas. Se formó una comisión en el Congreso, que no había cuando dictaminara, y se volvió otra vez al paro el 9 de Abril. Pero esta vez el paro fue más masivo y contundente, porque se extendió a toda la Amazonía peruana. Era la segunda vez que se presentaban ante el país, diciendo lo mismo que el año pasado, y exigiendo que se les escuchara, pero esta vez con mayor fuerza. Era un gran triunfo.

Qué pasó para que toda esa fuerza y toda esa razón terminara en muerte, en desolación, en desagarro de un país, en desentendimiento, en negación de unos frente a otros? Saber, conocer lo que había pasado en este trance era sumamente importante. El informe oficial no daba cuenta de todo y parecía sometido a pensamientos preestablecidos. El informe en minoría, con sus defectos, vendría a completarlo y en muchos casos a corregirlo. Tenemos que agradecer el esfuerzo de volver sobre los testimonios, sobre los hechos y sobre sus interpretaciones y sobre todo sobre las responsabilidades.

En un hecho tan importante como este en la construcción del país, donde no sólo se ha puesto en duda una forma de entender el desarrollo, sino las viabilidad de construir juntos nuestro futuro, es muy importante no dejar las cosas a medio entender o poco claras. Cuanto más datos se tengan, cuanto más lleguemos a la verdad de las cosas, será mejor para todos y todas, porque se trata de que un desentendimiento tan grande y un desgarro tan profundo no vuelva a suceder. Por eso agrademos esta nueva luz sobre el 5 de Junio.


Paco Muguiro Ibarra S.J.